En popular Santa Catalina, cerca del mercado y a tiro de piedra del hermoso casco antiguo, se encuentra este ático único lleno de luz y con excelentes vistas.
Las grandes puertas y ventanas de acero le dan un toque bohemio, mientras que el suelo de microcemento y el interior minimalista bien planificado con líneas fluidas lo convierten en el sueño mediterráneo perfecto.
En la terraza orientada al sur de 11 m² puede disfrutar de total privacidad desde el amanecer hasta el atardecer y vistas de 180° a la catedral, al puerto y al castillo.
Como en verano no cerrará las puertas durante semanas, puede experimentar una vida interior y exterior fluida. Para tomar el sol, el sofá se puede convertir en tumbonas y la terraza se puede cerrar con toldos.
Esta joya en el tercer piso se encuentra en una hermosa casa con solo dos vecinos en quizás la mejor calle de Santa Catalina con todos los cafés y restaurantes.